Historia del Hotel Roger de Flor by Seleqtta
Historia y Rincones
Un hotel mediterráneo con esencia propia
El Hotel Roger de Flor by Seleqtta nació como una antigua villa catalana de carácter señorial, ubicada en uno de los enclaves más privilegiados de Lloret de Mar: una colina elevada con vistas abiertas al Mediterráneo. Su arquitectura clásica, sus jardines y la serenidad de su entorno lo convirtieron desde sus orígenes en un refugio frente al mar.
A lo largo de su historia, este edificio ha formado parte del paisaje emocional y patrimonial de la Costa Brava, evolucionando desde vivienda de descanso a hotel con encanto y, finalmente, a un establecimiento de 4 estrellas superior que mantiene vivo el espíritu de la casa original.
La villa que hoy alberga el Hotel Roger de Flor se transformó con la llegada del turismo a mediados del siglo XX. Su ubicación privilegiada, su arquitectura elegante y la belleza natural que la rodeaba hicieron de ella un lugar idóneo para convertirse en hotel.
El proceso de adaptación respetó la esencia de la propiedad: se conservaron los jardines, la estructura principal, los espacios abiertos y la relación directa con el paisaje mediterráneo. La vivienda pasó a ser un establecimiento pensado para viajeros que buscan descanso, autenticidad e identidad visual.
Con el paso de las décadas, el hotel fue ampliando espacios y mejorando servicios, manteniendo siempre su carácter histórico.
Vistas privilegiadas
El hotel se encuentra a escasos metros del mar, elevado sobre un promontorio natural que permite disfrutar de vistas panorámicas desde habitaciones, terrazas y zonas comunes. Esta relación constante con el horizonte es uno de los elementos que definen su identidad.
Jardines históricos
Los jardines y senderos que rodean el edificio mantienen el espíritu original de la villa. Estos espacios ajardinados aportan tranquilidad, privacidad y un marco idóneo para pasear o descansar.
Diseño interior con carácter
Las habitaciones y salones combinan elementos clásicos con comodidades actuales, generando una estética equilibrada entre el pasado y el presente.
Hoy, el Hotel Roger de Flor by Seleqtta conserva su esencia de palacete mediterráneo mientras ofrece servicios actuales como piscina exterior con vistas al mar, gastronomía basada en cocina mediterránea, suites reformadas y espacios para eventos y celebraciones.
Su arquitectura original, sus jardines, su historia y su relación con el mar lo posicionan como uno de los hoteles con más personalidad de Lloret de Mar.
El Hotel Roger de Flor es un ejemplo de cómo una vivienda señorial puede adaptarse al paso del tiempo sin perder su esencia. Su historia está presente en cada rincón: en sus terrazas, en sus vistas, en sus senderos y en la atmósfera tranquila que lo caracteriza.
Para quienes lo visitan, no es solo un hotel: es un espacio histórico que ha acompañado generaciones y que sigue siendo un refugio frente al Mediterráneo.
A lo largo de su historia, este edificio ha formado parte del paisaje emocional y patrimonial de la Costa Brava, evolucionando desde vivienda de descanso a hotel con encanto y, finalmente, a un establecimiento de 4 estrellas superior que mantiene vivo el espíritu de la casa original.
De casa señorial a hotel con identidad
La villa que hoy alberga el Hotel Roger de Flor se transformó con la llegada del turismo a mediados del siglo XX. Su ubicación privilegiada, su arquitectura elegante y la belleza natural que la rodeaba hicieron de ella un lugar idóneo para convertirse en hotel.
El proceso de adaptación respetó la esencia de la propiedad: se conservaron los jardines, la estructura principal, los espacios abiertos y la relación directa con el paisaje mediterráneo. La vivienda pasó a ser un establecimiento pensado para viajeros que buscan descanso, autenticidad e identidad visual.
Con el paso de las décadas, el hotel fue ampliando espacios y mejorando servicios, manteniendo siempre su carácter histórico.
Un entorno único: arquitectura, jardines y mar
Vistas privilegiadas
El hotel se encuentra a escasos metros del mar, elevado sobre un promontorio natural que permite disfrutar de vistas panorámicas desde habitaciones, terrazas y zonas comunes. Esta relación constante con el horizonte es uno de los elementos que definen su identidad.
Jardines históricos
Los jardines y senderos que rodean el edificio mantienen el espíritu original de la villa. Estos espacios ajardinados aportan tranquilidad, privacidad y un marco idóneo para pasear o descansar.
Diseño interior con carácter
Las habitaciones y salones combinan elementos clásicos con comodidades actuales, generando una estética equilibrada entre el pasado y el presente.
Un hotel que sigue evolucionando
Hoy, el Hotel Roger de Flor by Seleqtta conserva su esencia de palacete mediterráneo mientras ofrece servicios actuales como piscina exterior con vistas al mar, gastronomía basada en cocina mediterránea, suites reformadas y espacios para eventos y celebraciones.
Su arquitectura original, sus jardines, su historia y su relación con el mar lo posicionan como uno de los hoteles con más personalidad de Lloret de Mar.
Un legado que se mantiene vivo
El Hotel Roger de Flor es un ejemplo de cómo una vivienda señorial puede adaptarse al paso del tiempo sin perder su esencia. Su historia está presente en cada rincón: en sus terrazas, en sus vistas, en sus senderos y en la atmósfera tranquila que lo caracteriza.
Para quienes lo visitan, no es solo un hotel: es un espacio histórico que ha acompañado generaciones y que sigue siendo un refugio frente al Mediterráneo.
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